Amélie se pone en plan hooligan y atemoriza a su vecindario.

                                   

img_0295“Después de estar durante años haciendo el gilipollas, ayudando a la gente día tras día, he acabado hasta el coño” ha puntualizado la ínclita parisina. “Tras tantos años ayudando a pasar la calle al cieguito, ayer se me hincharon las pelotas y decidí meterlo en medio de la rotonda del paseo de los campos elíseos y al hombre de cristal lo monté en la atracción del toro mecánico. Si Miley Cirus puede llegar a ser mala, espera lo mala puta que puedo llegar a ser yo”, ha concluido. Para enfatizar este cambio de personalidad y su look más de malota no descarta “cambiarme de nombre, Amélie Poulain por Amélie Putain”.

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